Necesitamos trabajar
para la sanidad espiritual y emocional cuando nuestros hermanos o
hermanas tropiezan o caen, y aceptar su ayuda cuando nosotros
mismos
hemos caído.
No importan las heridas del pasado.... si acaso algún amigo me ha olvidado.... si un amor me ha defraudado.... si el sueño de ayer se hizo pedazos.... aún hay sol, aún hay brisa... aún se puede respirar!!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario