miércoles, 28 de marzo de 2012

Desierto....

Hoy hemos vuelto a cruzar la línea que nos separaba del adiós, ¡tan familiar para nosotros! 
Hoy hemos vuelto a ser dos cuerpos abandonados al calor y al abrigo de nuestra minúscula prisión, agazapados en la penumbra de nuestro oscuro calabozo, inmundo agujero. Muertas nuestras almas.

Hoy hemos vuelto a fingir que no nos importaba. Qué sencillo ha sido mostrarse indiferente, fría la mirada que me observaba desde el profundo gris de tus ojos. Hielo ártico, belleza y abismo. Qué útil provocar dolor, siempre más cómodo que el amor ¿verdad?


No intentes enseñarme lecciones que ya aprendí. Así que no me digas que no recuerdas, porque cuando crees que no te miro, abandonas esa sonrisa perversa y un inmenso dolor te delata, oculto detrás de tu máscara de indolencia. Y llora mi alma cuando veo tu rostro surcado por las sombras de la memoria que no olvida, lleno de pesadumbre por evocar, ausente de vida de tanto reflexionar. Y llora mi alma por mí, por encontrar mi rostro en el tuyo.


Desierto
en el que nada parece lo que es, dos soledades en la misma inmensidad.

Ausencias

Muy a pesar tuyo, también del mío,

siempre que piense en tí, sonreiré.

A pesar de las palabras impronunciadas,

a pesar de los vacíos, de tus ausencias.

A pesar de tus silencios, y de los míos,

a pesar de nuestros pecados, de las distancias.

Muy a pesar mío, también del tuyo,

cuando tus manos acaricien mimosas,

otras manos  sonreiré.
A pesar de que siempre es     despedida.....

El tesoro perdido



Salieron dos grandes e inseparables amigos con su tesoro a cuestas. Tenían que cruzar el terrible desierto, pues al final se encontraba el gran palacio…tan soñado, tan prometido….
Se repartieron mitad y mitad del cargamento. Cuando uno de ellos se cansaba, el otro le ayudaba amablemente.
Huían de aquél pueblo paupérrimo que tantas molestias les había dado.  No tenían un lugar seguro para dormir, no podían ni platicar a causa del gran ruido de las fábricas, no había suficiente comida, no tenían amigos…en fin que se embarcaron en esta odisea sabiendo que al final les esperaba el Paraíso.
Fueron muchos años de guardar e ir cada día acrecentando aquel tesoro….era lo único que poseían.
Cuando se sintieron lo suficientemente fuertes y preparados, decidieron partir, aunque bien sabían que el camino no sería fácil, las duras ventiscas, la sed, el sol intenso, el frío nocturno, los animales ponzoñosos… Pero aún así….era mejor arriesgarse….
El entregar el tesoro era el único requisito para entrar en el paraíso, había que guardarlo de todo peligro….
Los primeros días de viaje hicieron planes, cantaban, reían, disfrutaban de su compañía….Cuántas cosas harían!!!! Qué grandes sueños tenían!!!!
Siguieron andando…. Uno se quejó del peso del tesoro, Otro se quejó de lo absurdo de esa queja. Uno dijo que tal vez no sería lo suficientemente bueno, Otro dijo que siempre era pesimista. Uno dijo que él llevaba más carga, Otro dijo que no era justo que no valorara su ayuda. Uno dijo que sentía que no llegarían, Otro dijo que le había picado una serpiente venenosa. Uno dijo que tenía calor, Otro dijo que el frío era intenso. Uno dijo que era por culpa de los sueños del Otro. El Otro dijo que por culpa de las ilusiones del Uno. Y así…empezaron a culparse, a enojarse, a violentarse, a lamentarse, a humillarse….
Estaban tan ocupados en sus nuevas inquietudes, que dejaron de distribuir el tesoro por partes iguales. A veces Uno llevaba más carga, a veces el Otro la tenía.
De pronto…. Un viento intenso comenzó a insinuarse…. Uno le dijo que cubriera el tesoro, el Otro le dijo que el no lo haría que ya se había cansado. Los dos lo pusieron en el piso y comenzaron a discutir de nuevo….
Las dunas se levantaron imponentes, la tormenta del desierto comenzó en un segundo….y la arena volaba raudamente por doquier. No pudieron ver, debido a la arena que entró en sus ojos, cómo el tesoro se esparció, hacia dónde voló? Se evaporó? Fueron fragmentos? Qué fue lo que sucedió?
Pasó la ventisca. A tientas andaban, sólo les guiaba su respiración. Uno le dijo al Otro que se dieran la mano, el Otro le preguntó por el tesoro. Al contestar que había perdido su parte, Uno se enojó bastante, aunque también con las manos vacías se encontraba.
Comenzaron a despotricar, a demandar, a culpar… Se dejaron de escuchar, no pudieron razonar. Sin verse, sólo se escuchaban…
Uno dijo:
-         Es por tu culpa, lo descuidaste
-         Es por la tuya, no estabas preparado – contestó el Otro.
-         Siempre me culpas y no ves lo que haces.
-         Eres tú el que no reconoce sus errores
-         No sigas, en cuanto veamos lo buscaremos
-         Es inútil, la arena seguro lo ha cubierto.
-         Si lo buscamos entre los dos seguro lo encontraremos.
-         Mentira!!! Se ha perdido
-         Si encontramos aunque sea una parte, con esa iremos
-         Así no nos aceptarán. Me rindo. Regresaré a nuestro pueblo.
-         No lo hagas. Sí podemos entre los dos encontrarlo.
-         Hazlo solo, no cuentes conmigo.
-         Nos embarcamos los dos, no te decepciones por una tormenta
-         Tú siempre tan optimista. Regresaré
-         No podré lograrlo sin tu ayuda.
-         Y con mi ayuda tampoco. Me has defraudado, ya no seré tu amigo.
-         Creí en ti y ahora te rindes.
-         Creí en ti y no lo cuidaste
-         Tú tampoco
-         Continuaré.
-         Regresaré.

Y cada quien tomó camino diferente. Uno buscó y pudo encontrar gran parte de su mitad. Otro, al regresar, encontró al igual gran parte de su mitad. Anduvo por espacio de 120 días, daba vueltas en el mismo sitio, perdía la dirección de sus pasos, la vista se le nublaba. Esos 120 días Uno andaba hasta desfallecer, intentando encontrar el camino.
Uno sentía angustia, el Otro sentía añoranza. Uno piensa que el Otro recapacitará. El Otro piensa que Uno le buscará…
Uno ha llegado a la puerta del Paraíso…no se ha atrevido a entrar….con el tesoro en sus manos se ha sentado con el rostro hacia el desierto en busca de la silueta del Otro. En cuanto llegue seguro los dos entrarán…mientras llora su soledad. El Otro se ha sentado cuando al pueblo está por llegar…llorando su soledad….No se atreve a dar marcha atrás.

MORALEJA:
¿???????????????????????

martes, 27 de marzo de 2012

Pedazos

Omnisciente y remarcado, del tiempo errado debió ser, en ellas como olas lo negaste,
y aún rebulle tu sudor, en la sombra es garra,  un cero de estupor los camuflajes sondean
sólo las piedras que aún recuerdas.

Leyenda y códice opacan algún parpadeo rendido,
pero irrumpe aquel jadeo y aún así sigues llamando, lejos de nadie amasas locas insertas
de perlas, amando anudas las calas que viborean solas, arrobas sus timbres alucinados,
quemas un vórtice de feos fuegos que se opacan, enluta con manos anudadas entre
lágrimas certeras que pican y se alejan aún vacías, encantan con masas las usinas
azuzadas de tunantes truenos agazapados, acopian sus sábanas misóginas hacia el ulular
inútil del anónimo imbuido, junto a pedazos de ánimas amarradas sorbiendo el jugo de la
trampa, ahuesado sentir intraterreno que descansa en su aullar cremado y asesino, trastoca
enseguida un moho nudoso que restriega sus frígidas pendientes en el gancho planetario,
carnicero cruel asoma la casta venusiana entre las lápidas andantes, animados jenízaros
rondan los destellos en los lomos sangrantes, avizoran la prístina bisagra que les rechina,
fofas reclaman las prosaicas canas que adustas no aminoran el son de sus craneanos
sigilos, el fénix clama al sabor lamido de un cánido maullido, aligera el andar y el pasmo,
sujeta amoroso un pérfido disparo ejecutor, anima al trono enaltecido sobre los néctares
eternos del río hundido hacia los cielos, las cruciales sombras se enternecen y pisan al
freno fugitivo, una trémula perspicacia brama al desabrido trote alejado de los mártires,
pleonasmos chorreantes edulcoran sus mantos remanidos, los añosos primates desvarían y
alejan el aleteo del protervo numen, esos brumosos melindres de pisadas, ahora se mecen
en el revoltijo de caóticos enjambres, los clanes arrasan la clandestina magia donde atisba
el necio ocioso sus creaciones, un amase perdulario extravía los fantasmas, la
escolopendra en sus ojos se inflama, los retículos de hombrecitos reptan entre isócronos
restos de suicidas, avanza empecatado el recuerdo volátil de la furia, junto al gemir
flexivo de su hondura cremosa, manda la horca trazadora su flecha briosa que carcome
entre acerados nerviosos, y anticipa el suspiro grisáceo donde anida el nido de algún mar,
ambrosía flébil encanta la estertórea garra acicalada, impele el ego un dedo aplastado en
su resina, aloca el fluir de la cicuta y enseñorea sus estiércoles de fama, junto al amado
motor embauca marismas y sus pelos, apabullando el crear tántrico del mudo ángel
extraño, y entonces, casi los faunos alobunados mellan el pulso automático, y el
desenfreno que anuncia los multiformes sones tildando la última guillotina que cae azul a
la espina de mi cosmos. Es estampa y crema un viento sin tu amor, las hay de hiedra en su
rencor, está extrayéndose en su mundo ya el dolor, no quieras más saber por quién mató
su vida y su amor, sólo, quién, porqué, lo ahogó.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Los amigos


Los amigos no te dicen verdades y luego te abandonan para que las enfrentes solo.

La ciudad.

La ciudad en tu ausencia seguirá creciendo,
devorando vidas, haciéndolas humo.
Otros cumplirán los planes que trazamos,
que no terminamos, haciéndolos suyos.
Seguirás llorando en algunos cines,
olvidando todo aquello que aprendiste.
Nacerán mil niños y nuevas canciones,
y quizás alguno, quizás, lleve tu nombre.
Nuevos simulacros, nuevas confesiones.