Alguien me dijo que me olvidara de ti; nunca me advirtió que verte partir, me ardería en todo el cuerpo. No me dijo que se me secarían los ojos tratando de encontrarte en todas las personas, ni que dejaría mi alma buscándote en otra piel.
Es cierto: el amor nunca basta, y, que sobre, jamás significará que los senderos no se bifurquen.
pensar en ti, nunca me quemó tanto las manos; no tenerte, nunca fue tan frío. ¿Cómo saber si n o s f a l t ó seguir?
Sé también, que anclarme a tu espalda, fue en todo momento, la manera de quedarme para siempre en ti.
La batalla
mejor perdida,
siempre has sido tú.
Entonces, cuando algo en realidad nos falle y ninguna de las palabras que nos digamos, funcione, te tomaré de las manos, recordándote que se ajustan a las mías con perfección absoluta y que nuestra felicidad es más pura si nos mantenemos juntos. Te diré que con nosotros nunca ha funcionado el desechar las palabras y que si existen otras vidas, quiero tenerte en todas, sin dejar pasar esta.
mejor perdida,
siempre has sido tú.

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